Hay muchas formas distintas de soñar con situaciones relacionadas con la muerte. Pero no es lo mismo soñar con la muerte propia que con la de un familiar o la de un desconocido, y hay que tener en cuenta también, que en ningún caso nos referimos a una pesadilla, sino a un sueño tranquilo y reflexivo, que puede tener significados muy diversos.
Muchas de las interpretaciones provienen de las supersticiones populares, como por ejemplo:
Si sueñas que muere un hijo, es de buen augurio. Quiere decir que podrás evitar una desgracia. Si por el contrario la fallecida es una hija, es un mal presagio sobre un disgusto muy grande que será inevitable.
Si estás comiendo con un muerto, o sueñas con un muerto mientras gozas de buena salud, se supone que te estáis alargando la vida. Tropezarse con alguien que ya ha fallecido representa una buena entrada de dinero. Si en el sueño los muertos salen de sus tumbas, es todo lo contrario, así como soñar con el fallecimiento de la pareja es representación de la ruina de un negocio.
Aunque parezca que todas estas interpretaciones no tienen más bases que la tradición, muchas de ellas tienen un lógico pie psicológico relacionado con la idea que tenemos de la muerte, y de las personas que han fallecido. Por ejemplo, si sueñas con tus padres resucitados, es un buen augurio de tiempos de felicidad. En efecto, los padres representan la juventud, la despreocupación, y las épocas de mayor felicidad. Soñar que ellos resucitan, es soñar que uno vuelve en su psicología a la despreocupación, y por lo tanto uno se levantará predispuesto a la felicidad.
De esa misma manera, sabemos que para las personas mayores de edad, soñar con la muerte es algo positivo psicológicamente ya que los prepara y los tranquiliza, empezando a asumir ese proceso como algo natural.
Soñar con un ser querido que ha fallecido, es la manifestación de haber encontrado un punto en particular que une a las dos vidas. Algo estamos haciendo igual que esa persona que ya no está, y nuestro subconciente nos lo recuerda en sueños. Algunos autores también sugieren que puede representar algo que nos falta, y que esta persona fallecida representa.
Por supuesto, entablar una conversación con esta persona quiere decir que algo nos falta hablar, que algo nos quedó pendiente, y recurrimos a los sueños para hacerlo.
Los expertos señalan que soñar recurrentemente con la muerte, especialmente si se tienen sensaciones fuertes con respecto a ello, es algo que debe ser tratado con terapia psicológica, ya que podría ser un problema grave.

