
Un estudio realizado por la Universidad de Warwick entre 1985 y 2004 sobre la salud y el hábito de diez mil funcionarios, develó que la mayoría dormían 5 horas diarias en lugar de siete. El impacto sobre la salud es notable.
El riesgo de fallecimiento por las causas más variadas creció en 1,7 puntos pero, concretamente, el riesgo de fallecimiento por problemas cardiovasculares se duplica debido a la falta de sueño.
El encargado del estudio, el profesor Cappuccio asegura que “el sueño representa el proceso diario de restitución y recuperación fisiológicas, y la carencia de este tiene efectos de gran envergadura.”
Asimismo descubrieron que el exceso de sueño igualmente aumenta la mortalidad, ya que los individuos que incrementaron su descanso hasta 8 horas o más doblaban las probabilidades de morir respecto a los que no habían cambiado su hábito. Sin embargo, y a diferencia del primer estudio, las muertes mayoritarias no eran por enfermedades cardiovasculares.
Fuente: Microsiervos, Novaciencia
