
Dutchman Janjaap Ruijssenaars es el nombre del diseñador que creó esta curiosa cama que flota, haciendo alarde de que no hay mejor confort que dormir en el aire.
El funcionamiento es lógico. Utiliza una serie de poderosos imanes, generando un rechazo magnético contra el suelo, lo cual le permite soportar hasta 900 kilogramos de peso sin mayores problemas. Pero claro, si ejerce tanta fuerza hacia arriba, ¿como no sale volando? Todavía más fácil. Con cables que la sostienen del suelo.
La verdad que la cama no es del todo cómoda, ya que no me quiero ver recién levantado y adormecido caminando entre los cuatro cables que sostienen a la cama. Posiblemente termine en el hospital. Pero como si eso fuera poco, la cama es un poquitín costosa: 1,2 millón de Euros. Si la quieres, ve por ella, no voy a quitártela!
