Cuando un hijo deja de ser niño ya no puede sentirse cómodo en su habitación decorada “como bebé”. Entonces es hora de redecorar el dormitorio a su gusto.
Hay tres estilos clásicos que pueden ayudar en esta tarea que, casi siempre, es mejor que no sea demasiado específica. Los adolescentes tienden a cambiar de gustos regularmente y, en un lapso de cinco años podríamos tener que redecorar cinco veces el espacio en el que duermen y pasan la mayor parte del tiempo.
Una idea es utilizar jean. Forrar sillas y todo espacio con el estilo “vaquero” moderno. Se pueden usar muebles de madera y un empapelado cálido en un tono marrón o amarillo anaranjado pastel. De esta manera se combina la calidez y comodida con materiales duraderos y prácticos.
El estilo “selvático o tropical” también es muy útil. Se basa en materiales naturales o que aparenten ser salvajes. Ecocuero, lino, y telas con texturas peludas. Se acompaña con muebles de madera rústica o caña. Un tronco acomodado a los pies de la cama puede ayudar como asiento y mesa de día.
Finalmente, el “patinado” es sumamente práctico para evitar que los rayones se noten, al tiempo que parece reflejar mucho uso a lo largo de un extenso periodo de tiempo. Como si cada mueble fuese parte de un antiguo hotel, y en cada silla muchos famosos ya se hubiesen sentado. Los jóvenes que gustan de la música, la pintura, y la lectura, se sienten muy cómodos en este tipo de espacios.
Es importante siempre que se decora, pensar en el uso. La habitación del adolescente es el lugar donde va a pasar la mayor parte de las horas de sus próximos años, muchas veces con sus amigos. Los muebles y las telas deben ser materiales duraderos, que no exigan demasiada atención en la limpieza, pero a su vez cómodos y cálidos.

