¿Duermes ocho horas pero igual tienes sueño? ¿No hay manera de que te mantengas despierto y te cuesta mucho levantarte? Quizás estes durmiendo mal, por no hacerlo lo debidamente profundo. Aquí algunos consejos para evitarlo:
- Digestión: Come por lo menos dos horas antes de acostarte, para digerir los alimentos mientras estás despierto. Además, es conveniente no comer alimentos “pesados” a la noche, e intentar ingerir alimentos con L-triptófano como los espárragos, el pavo, el queso, y la leche, ya que esta sustancia es un inductor natural del sueño.
- Tu Cuarto: Ocúpate del orden y los aparatos eléctricos antes de acostarte, para no seguir con esas cosas en la mente a la hora de dormir. Pon suavizante en las sábanas para que el cuerpo no tenga que lidiar con enriedos en medio de la noche. Finalmente, coloca algo de lavanda en la funda de la almohada que es otro inducente natural del sueño.
- La hora de Dormir: Existen ciclos del sueño, que son etapas en las que uno tiende a dormir profundamente. El primero ocurre entre las once de la noche y las dos de la mañana, intenta acostarte dentro de ese margen para no perderlo y aprovechar mejor las horas de sueño.
- Sé Rutinario: Si te acuestas y despiertas todos los días a la misma hora (incluyendo los fines de semana) te encontrarás con cambios positivos. El cuerpo se acostumbrará al horario, y aprovechará mucho mejor las horas de sueño.
Bien, ahora que lo sabés. A descansar!
