A lo largo del tiempo se ha ido formando el mito “dormir sin almohada es mas sano”, nada mas alejado de la realidad, la verdad es que la cabeza necesita un apoyo para que al momento de descansar, la columna vertebral siga su posición natural y no acumule tensión.
Por eso elegir una buena almohada es tan importante como elegir un buen colchón, puede ser decisivo a la hora de descansar bien.
¿Cual es la mejor almohada?
No hay una almohada que sirva para todas las personas por igual, los jóvenes deben elegir una almohada no muy gruesa y aquellas personas que tienen problemas de columna deben usar una almohada lo mas fina posible.
Según la posición
Debemos saber que según nuestra posición de descanso vamos a necesitar una almohada distinta, si dormimos:
- Boca arriba: necesitaremos una almohada fina, para hacer que la columna cervical y dorsal formen el mismo angulo que al estar de pié.
- Apoyado sobre un hombro: para este caso utilizaremos una almohada gruesa para que nuestro cuello se mantenga en el eje de la columna dorsal.
- Cambiando las posturas durante la noche: entonces necesitaremos una almohada con gran flexibilidad para que se adapte a las distintas posiciones que adoptemos en la noche, como las de relleno natural.
El material es importante
A la hora de comprar debemos tener en cuenta el material de la almohada que tenemos en vista, si queremos una almohada que se pueda lavar sin problemas y que se pueda moldear a nuestro gusto entonces podemos comprar una almohada de poliéster, pero si queremos una almohada que se adapte al peso y forma de nuestra cabeza y no acumule ácaros debemos comprar una almohada de látex, también están las almohadas de plumas, son moldeables pero calurosas.
