Para empezar, hay que tener en cuenta que uno no debe adaptarse al colchón, sino viceversa. Sin embargo hay algunas situaciones en las que tenemos que enfrentarnos a un colchón que no nos gusta porque es demasiado nuevo, porque estamos en una cama ajena, o porque no nos hemos tomado el tiempo necesario para elegir el colchón.
Si sientes que estás durmiendo en una cama hecha de piedra, hay algunos pequeños consejos que pueden ayudarte a hacer de esa cama TU cama.
Si se trata del colchón del sommier de tu casa, puedes tener la opción de cambiar el soporte. Si es de madera o o base tapizada puedes reemplazarlo por uno de láminas que le permita al colchón flexibilizarse un poco más. Pero claro está que si no se trata de tu propio colchón, no puedes andar por la vida con un sommier guardado en un bolsillo.
Sí puedes arreglártelas para conseguir una colchoneta o topper que te vendría muy bien, o incluso algún accesorio como una almohadilla para la espalda, puede darte una mano importante en esta empresa de dormir sobre piedra. Todos los elementos flexibles y cómodos que pongas sobre el colchón te ayudarán a conciliar el sueño. También podrías dormir en el sofá, pero entonces el colchón no se adaptaría nunca a tu cuerpo.

