Mi hijo no me deja dormir
Uno de los grandes placeres de la vida sin dudas es dormir. No hay nada mejor que dormir desparramado por la cama, después de un largo día, dormir la siesta, o dormir escuchando un poco de música de fondo. Pero ese divino placer sólo dura, lamentablemente, hasta que tienes un hijo. Antes de ser padres, nos vendieron el cuentito de que los niños recién nacidos sólo comen y duermen. Pero a las pocas horas de nacer tu hijo te das cuenta que las cosas cambian notablemente.